• Publicación de la entrada:25 de octubre de 2023
  • Categoría de la entrada:Con solera

Catar un vino es como desbloquear un tesoro de sabores y aromas que esperan ser descubiertos. En este artículo, te guiaré a través de un proceso estructurado que te ayudará a aprender cómo catar un vino, permitiéndote apreciarlo como hasta ahora no lo habías hecho.

1. Preparación

La preparación es clave para apreciar un vino en su máxima expresión. Antes de adentrarnos en la cata, considera el entorno. Opta por un lugar tranquilo y sin olores fuertes que puedan interferir con tu experiencia. Además, asegúrate de utilizar una copa de cata adecuada, que suele ser tulipada para concentrar los aromas.

La temperatura del vino también es crucial. Piensa en ella como en el clima de una región: un vino blanco se disfruta mejor fresco, mientras que un tinto se sirve ligeramente más cálido.

Es importante que cuentes con agua y vasos para limpiar la copa entre degustaciones y evitar que los residuos de vinos anteriores afecten la cata.

De forma opcional, disponer de un decantador puede ser interesante a la hora de catar un vino, pues permite airearlo y revelar sus aromas y sabores en su máxima expresión, especialmente si se trata de una variedad de gran intensidad o ha estado embotellado durante mucho tiempo.

2. Observación Visual

La vista es tu primera ventana a la personalidad del vino. El color del vino se compara con mirar un paisaje: ¿es rojo rubí intenso, como un hermoso atardecer, o dorado como el reflejo del sol en un río? Observa el brillo; un vino joven debe relucir como una joya recién pulida.

La viscosidad se asemeja a ver la textura de un aceite o un agua. Mueve la copa lentamente, observando las «lágrimas» que se deslizan por el cristal. Cuanto más lentamente caigan, más viscoso es el vino, indicando una mayor concentración de azúcares.

3. Evaluación Olfativa

El sentido del olfato te llevará a un viaje sensorial. La nariz del vino es como un jardín perfumado. Acerca tu nariz a la copa y respira profundamente. Busca las notas de frutas frescas, flores, especias o incluso toques de madera. Imagina que estás paseando por un mercado de frutas exóticas, y cada olor te cuenta una historia única.

Para describir los aromas, utiliza un lenguaje descriptivo y evocador. ¿Huelo a cerezas maduras, a violetas frescas o a vainilla recién horneada? Anota tus impresiones, ya que te ayudarán a recordar y compartir tus descubrimientos.

Claves sobre cómo aprender a catar un vino

4. Degustación

La degustación de un vino es el momento culminante de la cata, donde verdaderamente te sumerges en su identidad y personalidad. Aquí, tu paladar se convierte en el detective principal, desentrañando los secretos que el vino guarda.

Ataque y Evolución

Inicia con un pequeño sorbo y permite que el vino recorra tu boca. En este punto, debes prestar atención al «ataque», el primer impacto que sientes en el paladar. ¿Es suave y sedoso, o agresivo y vibrante? Piensa en esto como la primera línea de diálogo en una conversación.

Desarrollo

Continúa la exploración y nota cómo los sabores evolucionan. ¿Aparecen frutas frescas al principio y luego se transforman en notas de madera o especias? Como si estuvieras viendo una obra de teatro, observa cómo los personajes se desarrollan en la trama, revelando sus matices.

Sabores Primarios

Busca los sabores primarios que son característicos del tipo de uva y la región. En un vino tinto, podrías encontrar frutas rojas como cereza o frambuesa. En un blanco, quizás notas cítricas o manzana verde. Estos sabores son como el argumento central de una novela.

Sabores Secundarios

Más allá de los sabores primarios, presta atención a los sabores secundarios que a menudo provienen del proceso de envejecimiento. Puedes detectar notas de vainilla, tabaco o cuero en algunos vinos. Estos son como los matices en una pintura que dan profundidad y complejidad.

Textura y Cuerpo

Observa la textura del vino en tu boca. ¿Se siente ligero y etéreo como una brisa suave, o denso y lleno de carácter como un abrazo cálido? Esto se llama el cuerpo del vino y es una parte crucial de la experiencia.

Final o Persistencia

La persistencia, a menudo llamada el «final», es como el epílogo de una historia. ¿Cuánto tiempo permanecen los sabores en tu boca después de tragar o escupir? Un final largo y agradable es un indicativo de calidad.

En la degustación, se trata de estar en sintonía con tus propias percepciones y descubrimientos. Cada vino tiene su propia historia que contar a través de sus sabores, y la degustación es la oportunidad de desvelar esa historia y apreciarla en toda su complejidad.

5. Evaluación Final

Llega el momento de hacer una evaluación global del vino. Reflexiona sobre lo que has observado, olido y probado. Compara tus impresiones con las características típicas del vino que estás degustando, ya sea un tempranillo de Rioja o un albariño gallego.

Sin duda, catar un vino es una habilidad que se perfecciona con la práctica y la paciencia. No existe una respuesta correcta o incorrecta, solo tu propia apreciación personal. A medida que sigas catando vinos, te sumergirás en un mundo de matices y descubrimientos que enriquecerán tus momentos de degustación.

Si quieres dar tus primeros pasos en el mundo de la cata y aprender cómo catar un vino de forma correcta, te animo a participar en las catas dirigidas de Descubreelvino, donde pondrás en práctica todo lo aprendido y descubrirás los aspectos fundamentales de esta disciplina.